El Camino en Terradillos

Terradillos de Templarios es un pueblecito palentino enclavado en los límites de las provincias de León y Palencia, a las faldas de la N-120.
La historia nos cuenta que en el periodo romano tardío (S.VI d.C.) existió una pequeña villa romana aunque de no demasiado  valor histórico-artístico, en terreno cercano al río Cueza.

Y es que ciertamente esta tierra fue dominada por los romanos y muchos topónimos de pueblos cercanos (Quintanilla, Calzadilla…) nos hablan de su asentamiento en la meseta castellana. Pero no es hasta la Edad Media, cuando la localidad alcanza nombre y cierta relevancia de la mano del Camino de Santiago, el Real Camino Francés del que forma parte nos trae la difusión de las devociones, peregrinaciones y romería.
En los testamentos de la Abadía de Sahagún (s. XI), figura como “Terratellos” y en el Becerro de las Behetrías (s. XIV), como “Terradiellos“. De acuerdo con la toponimia, puede significar “lugar de los pequeños techos de tierra o de las terrazas.”

Tuvo dos iglesias, la desaparecida de San Esteban y la actual que está dedicada a San Pedro.  Es de ladrillo de una sola nave. Presbiterio con arco triunfal de medio punto. En su interior destaca el retablo mayor del s. XVII, un crucifijo del s. XIV,  y alguna talla devocional
Pero si por algo se debe conocer a Terradillos es, como su propio nombre indica, “de Templarios” es por su relación con la orden, ya fue territorio jurisdiccional de la orden del Temple.
La leyenda habla además de que en este lugar, los últimos templarios, enterraron la famosa gallina de los huevos de oro. Los lugareños han ubicado tradicionalmente en el Alto Torbosillo, el emplazamiento donde se esconde tan preciado animal.
Poco se sabe hoy, aunque recientemente se han localizado en las cercanías del pueblo, restos de una necrópolis medieval con cerca de 200 tumbas, así como restos de un poblamiento.

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